Es el momento para  "Ir despacio por la vida"

¿Piensas que a veces no te estás centrando en lo importante? ¿Haces muchas cosas pero al final del día te preguntas si realmente has hecho algo valioso? ¿Estás agotado, no paras y te sientes insatisfech@?

Vivimos en la época de la acción rápida, mejor dicho en la época de la distracción, nos movemos con agendas imposibles, manejamos interminables listados de “cosas por hacer”, corriendo siempre, con prisa…. pensamos debo cumplir mis objetivos y llevar una vida sana, ser buena pareja, buen padre/madre, buen amigo/a….qué barbaridad!

Permitimos que la vida pase por delante de nosotros sin “atrapar” ningún momento. Tenemos tantas “distracciones” que nos generan la sensación de no llegar a todo y pasan los días sin apenas darnos cuenta.

La clave está en el Foco, es muy simple.

Lo expresa muy bien Thich Nach Hanh “Sonríe, respira y vive lentamente”

La habilidad para centrarnos nos permite poner nuestra atención en menos cosas, en las esenciales, en las que más importan en cada momento.

Cambiamos nuestra forma de relacionarnos con el mundo centrándonos en pequeñas cosas, una cada vez.
Consiste en un cambio de hábito, pequeños cambios que cambian tu vida.

Esto nos obliga a seleccionar, a elegir pero ¡ojo! nos encontraremos con muchos frenos, las distracciones competirán por nuestra atención, querrán tomar el control de tu vida, las personas se sentirán ofendidas ya que esperan que siempre estemos disponibles y conectados.

Simplifica: Reduce distracciones, la atención NO se puede dividir, por tanto es importante poner el foco de toda tu atención en lo que estás haciendo en cada momento, si así lo decides.
¿Vas a hacer un informe, una presentación, una propuesta? Fuera teléfono, fuera mail, fuera navegación por internet, reuniones, …… fuera la adicción a la distracción que nos aleja de nuestro foco en cada momento.

Nos re-educamos y re-educamos, es un proceso, sólo se trata de empezar a controlar tú las expectativas que generas en los demás.

Haz una prueba, cuando estás tranquilo/a, leyendo un libro, por ejemplo, cuántas distracciones has tenido? Personas reclamando tu atención, la televisión puesta, un mensaje en el móvil, un correo que entra….

Desconecta: Necesitamos desconectar, descansar, darnos tiempo para nosotros, quietud y soledad para leer, escribir, correr, escuchar música, pintar, charlar tranquilamente con un amigo/a, lo que te guste o simplemente, no hacer nada.
Como decía Pablo Picasso: “Sin gran soledad ningún trabajo serio sería posible”.

Vive lentamente: Haz las cosas despacio, simplemente pruébalo, te animo a hacerlo. Intenta un día conducir despacio, sólo conduciendo, prueba a andar despacio, sólo andando, y observando lo que te rodea, cocinar despacio, ducharte despacio, y disfruta ese momento.

La atención y el foco en lo que hacemos, gestionando adecuadamente las distracciones, y dándonos el espacio que necesitamos pueden cambiar nuestra vida, hacernos más productivos, y sobre todo….. ser más felices, porque de eso se trata, o ¿no?

Autor: María Sánchez Galdó

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